Canta

Canta cada mañana como lo hacen las aves. Canta fuerte desde tu alma para ahuyentar los temores.

Canta como en un ritual para alejar los espíritus. No dejes que tu mente lo invada, solo canta.

Canta en tu alma, haciendo vibrar tu plexo para que el amor que anida o que alguna vez vivó en tu pecho se despierte.

Canta con sutil esperanza brillante de cintas y lazos de amor.

Canta con un estruendo de fuerza potente y poderosa que sale de tu garganta y pone orden y límite.

Canta con tus pies y moldea la sagrada tierra que da origen.

Canta juguetón en tu vientre y mueve tu cadera al ritmo del deseo.

Canta, canta, resuena y vibra al son de tu alma, fluyendo, dejándose bañar en las luces del despertar.

Cantando te elevarás hacia lo alto y cuando el silencio surja y todo vuelva a su sitio permite que la melodía suene en tu interior como un gozo de paz, de retorno, porque estamos unidos por el eco de nuestro amor ligados a la misma energía y allí desde esa frecuencia no hay motivos que nos separen. Deja que tu entumecida memoria golpee las puertas de tu corazón y déjate llevar por el sonido de esa música.

Bendecido seas