Tu luz
La luz que enciende en lugares oscurecidos
es fácil de reconocer y se nota por el contraste y se nota gracias a la
oscuridad.
La luz es sencilla de ver y difícil de
mantener. A veces nos olvidamos de alimentar el fuego y este se apaga y cuesta
volver a encenderlo. A veces no tenemos voluntad para volver a hacerlo.
Es necesaria mucha fuerza de voluntad para
volver a empezar desde cero, pero el fuego está allí, tal vez una brasa
pequeña. No hay que olvidar que la luz es simple y muy sencilla de encontrar y
por más mínima que parezca es luz. No te preocupes por construir castillos
esplendorosos. Cómo harás para iluminar todas las habitaciones. ¿Cómo harás
para sostener tu luz encendida mientras te ocupas de todo lo otro? Es la
limitación humana la que anhela más y más, la luz interna es tan sencilla que
por eso molesta.